La foto podría ser un cuadro. Aparecen un túnel semicircular, un hombre con pasamontañas, lentes negros, y brazos extendidos en cruz. Lo rodea una atmósfera extraña, como sin tiempo ni lugar.

Ese hombre enmascarado, que desde el mundo subterráneo llegó a lo más alto, creativo, y riesgoso que se propuso en el plano de lo ilegal y prohibido.

Ese hombre es Fernando Araujo, el ideólogo y líder del robo del siglo al banco Río de Acassuso, cometido el 13 de enero de 2006.

Esa es una de las fotos que integran esta nota y fueron obtenidas en exclusiva por Infobae. El documento es una revelación inesperada. Las imágenes estuvieron ocultas 14 años y fueron registradas el día del robo.

Con ese hecho, considerado entre los mejores cuatro asaltos del mundo, Araujo -de clase alta, sin antecedentes- demostró lo que parecía imposible: que para planear y ejecutar un gran robo no es imprescindible haber sido ladrón.

El enigma de las fotos

Estas fotografías inéditas y sorprendentes son un nuevo descubrimiento en una historia que, al parecer, oculta otros secretos. Dos de ellos: los dos ladrones que nunca fueron identificados y el destino del botín estimado en 19 millones de dólares.

Araujo aparece posando con pasamontañas y lentes negros, una mochila, una gorra, un handy y una campera especial en la que guardaba los elementos clave para el robo.

19 millones de dólares fue el robo al banco rio

El autor de esta nota había accedido en 2014 a las tres fotos. No se publicaron en aquel entonces por motivos judiciales. La fuente que ofreció el material al mismo tiempo rompió un pacto cuyos detalles se desconocen. ¿Por qué el líder se dejó sacar la foto? Cuando lo hizo podría haber sido una prueba incriminante que lo situaba en el lugar del hecho. “Ninguno de nosotros buscó cancherear o burlarse de la policía. Había algo de alivio, más allá de haber cometido un ilícito, porque nadie, ni clientes, empleados ni policías, salió lastimado y nos llevamos la plata. Fernando estaba emocionado, era su misión cumplida. No una provocación. Capaz que fue como llevarse un souvenir o una foto para recordar un paisaje. Él pasaba horas en ese túnel”, cuenta Rubén Alberto de la Torre, ex compañero de Araujo y ex miembro de la superbanda que robaba blindados. Es el hombre con peluca que entró primero en el banco vestido con un delantal y un estetoscopio de médico.

El detalle del atuendo de Araujo en las imágenes confirma que fueron registradas el día del golpe. Así estaba vestido cuando entró con sus cinco compañeros a la sucursal de Acassuso. Alrededor de las fotos hay interrogantes no resueltos: ¿qué otro miembro de la banda la sacó? ¿hay otras fotografías en ese túnel? ¿Fue antes de entrar en el banco o en la huida?

La misma fuente que dio las fotos admitió que Araujo las había puesto bajo custodia de una persona de confianza, hasta las resguardaba como si fuera un botín. Para el líder, ese túnel semicircular fue su segunda casa durante meses. Lo vio transformarse como una escultura. Conocía sus sonidos, desde la caída de una piedra hasta el pulso del agua. Y hasta llegó a alimentar a una rata que veía siempre cuando trabajaban para llegar al Banco.

19 millones de dólares fue el robo al banco rio

El día de la foto tuvo un clima especial para el líder: era el final de su sueño delictivo y era la última vez que iba a estar ahí. Uno, evidentemente, hasta puede encariñarse inclusive de los túneles malolientes.

Otro detalle que puede contarse: quien dio las fotos a Infobae no tiene ni tuvo ningún encono con Araujo. Al contrario: lo admiraba y quería contar la historia del robo, aunque no era escritor ni periodista. Había reunido materiales valiosos, como fotos, dibujos de planos, croquis y charlas con los ladrones del siglo. No era un desconocido: era amigo de uno de los asaltantes.

“Este robo tiene que conocerse en el mundo. Y Araujo tiene que ser reconocido como el artífice. Lo conocí y es un estratega que arriesga a fondo”, decía la fuente hace años. Al principio del caso, Araujo era uno de los más desconocidos del grupo, ni se sabía que había sido el cerebro del golpe.

Sin embargo, los ladrones del siglo comenzaron a poner distancia con el hombre que obtuvo, no se sabe cómo, las fotos del líder. Uno de los motivos es que era intenso y llegó a un límite cuando les pidió a algunos de ellos un dólar autografiado, preferentemente los que se mancharon durante la huida por el desagüe del túnel.

19 millones de dólares fue el robo al banco rio
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.