Como pocas veces antes en la historia contemporánea el sur del continente americano está poco menos que envuelto en llamas. A la muy prolongada crisis institucional, muy parecida a una dictadura en manos de las fuerzas armadas venezolanas y los estrategas cubanos, con Chavez primero y Maduro ahora como testaferros, se fueron sumando un intento en Ecuador de rebelión social rápidamente sofocado, las protestas sociales en Chile que ya llevan un mes con daños materiales irreparables, algunas vidas truncadas y un final incierto sin que puedan explicarse bien las razones que siguen manteniendo ese estado y el estallido hace una semana en Bolivia, que a la luz de los contextos parece ser el mas grave y profundo.
Lo de Venezuela no por más conocido debe excluirse de esta mirada. Y ese ejemplo sirve no solamente para poner bien en claro como se manejan estos intentos de perpetuidad en un poder que un grupo decide hacer propio y el absoluto desconocimiento y hasta rechazo a las normas mas fundamentales, incluida la constitución con tal de alcanzar sus objetivos entre los que nunca falta el de obtener inmensas fortunas para ellos y sus allegados que saben poner a buen resguardo. Venezuela también pone claramente de manifiesto toda una corriente de opinión que la cultura progresista hace muchos años conquistó para si. Mientras los extremistas de derecha se ocupaban de negocios a costillas del estado y amasar fortunas personales, la izquierda preparó cuadros, diagramó un proyecto de base mucho mas amplia que incluyó en primer lugar a artistas populares, filósofos, periodistas, nuevas temáticas «modernas» para ocupar a los jóvenes y hacer que de allí surgieran líderes «todo terreno» y hasta deportistas populares coreando por esas causas en cualquier punto del planeta (ver Maradona por ejemplo). Y el cocodrilo de la derecha dormido en sus pequeñas trampas personales terminó cartera. Observar como esta semana en los Concejos Deliberantes de los pueblos de esta región, esos a los que Perón les dijera claramente en su apogeo «bastante tienen con sus tres tareas primordiales: Alumbrado, Barrido y Limpieza como para inmiscuirse en otras cuestiones» se han dedicado a largos discursos e inútiles declaraciones de repudios, se han encargado de hacerlo «con el golpe de estado en Bolivia y la represión en Chile» sin que haya pasado por el costado siquiera lo que padece el pueblo venezolano.
ESO NO LE IMPORTA NI A LOS CONCEJALES. Y eso que Venezuela es mucho mas prolongado que el resto de los casos y tanto mas evidente que el resto porque ya son 200.000 los que escapando del régimen se han radicado entre nosotros.
Ni siquiera el informe contundente e indubitable de la ex presidente socialista chilena Michelle Bachelet, enviada como veedora de organismos internacionales al país bolivariano sirvió de mucho. Apenas para que algunos reconozcan que existen anormalidades.
A partir de esta hipocresía lindante con la caradurez y el sesgo ideológico marcado a favor de estos dic-tadores que asfixian a sus pueblos, pretender un equilibrio social que supere las llamadas grietas es absolutamente imposible. No al menos por métodos genuinos y aceptados. Otros no conocemos.
Veamos por caso Chile: de los vecinos sin dudas el país sistemáticamente mas apegado a la constitución. Presidente con un solo mandato, sin plebiscitos raros, sin modificaciones a la Constitución (como hicieron Venezuela y Bolivia), con alternancia ordenada en el poder, sin un solo reclamo de elecciones «dudosas», los trasandinos han logrado un mejoramiento de su economía en general fantástica, pero que aún no ha logrado nivelar la enorme diferencia social existente que viene desde el fondo de la historia y que lejos está de ser patrimonio creativo del socialismo de Bachelet o el liberalismo de Piñera. Sin embargo, en nombre de un pequeño incremento del boleto del subte que rápidamente fue anulado, el país está en llamas. No alcanzan los carabineros y las duras fuerzas de seguridad que responden al orden constitucional y al presidente para reencauzar la convivencia y mucho se teme que todo termine en la renuncia del gobierno. O sea EN UN GOLPE DE ESTADO.
Y esto tan simple como la tabla de multiplicar del uno, no solo es lo que no comprenden los teóricos del progresismo sino que ya no temen ponerse en su favor. ¿Acaso pretenderán el resucitamiento de Augusto Pinochet para ponerlo a gobernar?. Vaya un gran dato: no se ha escuchado una sola palabra de la líder opositora Bachelet apoyando esta locura. La que defienden enfáticamente concejales de esta zona.
Ahora bien: si no condenan la represión en Venezuela de un gobierno absolutamente ilegítimo y piden que en Bolivia las Fuerzas Armadas cambien de víctimas, queda poco por agregar.
¿Cómo no esperar entonces que quienes han asumido el gobierno en lugar del «sospechado» Morales, sean el demonio mismo con cara de distinto perro?.
Bolivia acaba de convertirse en el ejemplo del camino que en esta parte del continente vamos recorriendo. Algunos más adelante, otros en la retaguardia. Algunos con mas recursos y otros ya casi sin nada.
Cada uno con las improntas de sus pueblos. A los Bolsonaro, Moreno, Viscarra, Piñera, el que resulte finalmente en Bolivia y al que ojalá venga pronto en Venezuela esta grieta no se repara ni pronto ni a po-co costo.
La Argentina pregunta usted? Tampoco. Es más, es muy posible que aquí la explosión se demore un poco mas pero como en las dictaduras que supimos padecer en Sudamérica hace algunas décadas, a nuestra Patria le toque la de peor e irreparables con-secuencias.
Y para peor: tal vez en ese momento no tengamos a los Concejos Deliberantes para salvarnos.

(Editorial publicada en TIEMPO de Ranchos el sábado 16 de Noviembre de 2019)

¡Califica! valoramos mucho tus reacciones.

loading spinner

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.